Conversación por mail

De: Juan Manuel Enviado el: Martes, 15 de Septiembre de 2009
Para: Juan Camilo; Margarita
Asunto: Dedicatoria

Je je je, vea lo que me encontré por ahí Juanca… Me acordé del caso Milena… Es la foto del perfil en Facebook de Felipe E… raro ¿no?

the man who loves breasts by Robert Goodin

the man who loves breasts by Robert Goodin


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Juan Manuel
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From: Juan Camilo Sent: Tuesday, September 15, 2009 2:41 PM
To: Juan Manuel; Margarita
Subject: RE: Dedicatoria

Quizá sea, solo quizá, el reflejo del mismo Felipe y por eso siempre se paseaba nervioso por nuestro cubículo en la oficina.
Yo me considero como el que está leyendo el periódico, calmado, sereno, tranquilo sin que nadie se dé cuenta que en realidad la mirada no está en el periódico (nótese los ojos).
Esto me ha inspirado a escribir la verdadera historia…
Juan Camilo “the man who loved breasts”.

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De: Margarita
Enviado el: Martes, 15 de Septiembre de 2009 02:45 p.m.
Para: Juan Camilo ; Juan Manuel
Asunto: RE: Dedicatoria

Qué triste… no puedo ver la imagen por restricciones, pero esto es el colmo Juan ¿qué es eso? ¡El colmo! definitivamente serás un viejo verde por toda tu vida…
Margarita

From: Juan Camilo El 15 de septiembre de 2009 14:58,
To: Juan Manuel; Margarita
Subject: RE: Dedicatoria

Mamita, cuando yo tenga mi empresa voy a ponerle uniforme a todos los empleados y las mujeres de minifalda y si se ven feas les pongo overol y las encierro en una oficina lejos de la mía.

Veamos… en la imagen están 3 personajes en un café tipo estación de camioneros gringo. Los tres personajes pueden ser Felipe, Milena con el vestido del matrimonio de Pa… y yo. Milena tiene cara de pocos amigos con mirada perdida como por las drogas, mientras Felipe la mira nervioso de reojo, sudando mientras sostiene con una mano el café y en la otra mano le agrega cantidades descomunales de azúcar. Al lado de Felipe (2 puestos más allá de Milena) estoy yo, con un periódico en la mano, sereno, tranquilo como dormido… y parece dormido, solo que todavía sostiene el periódico delante de la cara. La verdad es que trata de mirar muy disimuladamente dentro del escote de Milena.
¿Juan, le parece bien mi descripción?

Juan Camilo
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Para: Juan Camilo
CC: Margarita
Asunto: Re: Dedicatoria

Me parece interesante la descripción, creo que vale la pena ampliar la historia…
¿En qué está pensando Milena? ¿Por qué se está fumando ya el tercer cigarrillo con cara de pocos amigos? el codo de Juan Camilo “the man who loved breasts” parece estar interactuando con el codo de Felipe, ¿Dónde están las parejas de ambos? ¿Felipe tiene pareja? en caso de que la tenga ¿cuál es su sexo? ¿En qué etapa de la transformación a viejo verde se encuentra Juan Camilo “the man who loved breasts”?

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Juan Manuel
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El 16 de septiembre de 2009 10:00, Juan Camilo escribió:

Inquietante y exquisita la riqueza de argumento que se puede construir con esas preguntas. Milena está aburrida e inconforme y no ha hallado a alguien que la trate como se merece. Es el tercer cigarrillo porque espera con ansias a un web-friend que conoció por sadlovers.com.
¡Qué curiosos! El codo de Juan “T.M.W.L.B.” si está interactuando con Felipe, esto sucede porque intenta obtener un mejor ángulo del escote de Milena desplazándose en dirección a ella, o ¿tendrá frio?.
Carlos está trabajando arduamente y la novia de Juan “T.M.W.L.B.” lo dejó porque este solo piensa en una cosa.
¿Felipe tiene pareja? Podemos dejar eso como parte del misterio de la historia, aunque ¡ojo! El personaje principal es Felipe no Juan “T.M.W.L.B.”
Juan “T.M.W.L.B.” es un señor llegando a los 45, así que técnicamente está en párvulus-viejus-verdus.
¿Hay más personajes en la historia? ¿Podría ser Little Jhon “the man who loves the Pool”? ¿Quién es Robert Goodin? ¿Felipe sufre de diabetes?

Juan “The man who loves Breasts”
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De: Juan Manuel Enviado el: Miércoles, 16 de Septiembre de 2009 11:25 p.m.
Para: Juan Camilo
CC: Margarita
Asunto: Re: Dedicatoria

Felipe si padece diabetes de hecho, sufrió un necrosamiento en el miembro hace 3 meses y le dijeron que es posible que tengan que amputar. En la historia debe haber un perro con mirada incriminarte. Milena ha descubierto que tiene un pezón un poco más alto que el otro. Esto sumado a que se acerca a los 35, le provoca deseos de saber si aun es sexy para el hombre promedio. El amigo que conoció en sadlovers.com es un asesino sadomasoquista pero Milena todavía no lo sabe. Felipe trabaja en una empresa multinacional en un cubículo de 2×2 vive en un apartamento que recibe todo el ruido del metro y tiene un gato que se llama fufo. No fuma, no bebe y se masturba 3 veces al día.
A veces sufre de insomnio y aunque no le gusta reconocerlo le gusta ver unas cintas de vhs que tiene guardadas desde hace 10 años sobre avistamientos extraterrestres en Perú mientras espera ansiosamente la llegada de los visitantes.
Es aficionado al baile tap, tiene la frustración de no haberse dedicado al teatro o a la música. Todo el mundo le decía en el colegio que tenía un oído pésimo. Durante su adolescencia pinto unos garabatos precolombinos con oleo en la pared de su cuarto cuando vivia con sus padres en una ciudad de tierra caliente. Se graduó del colegio con honores a pesar de que no le gustaba ir a clase y dejaba de asistir hasta el punto exacto en el que perdería por inasistencia con una falla más. Era de los buenos jugando ping pong en la universidad en donde fue un alumno promedio. Tuvo una aventura con su profesora de lenguas modernas en tercer semestre, esto solo duró por 3 meses pero fue importante para él. Se descubrió a sí mismo en varias ocasiones mirando la entrepierna del entrenador del equipo de ping pong de la universidad. Un señor poco agraciado de 45 años medio calvo un poco pasado de peso pero pulcro y con una mirada paciente y amigable.

Hablemos un poco de Milena…

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Juan Manuel
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De: Juan Camilo Enviado el: Jueves, 17 de Septiembre de 2009 10:32 a.m.
Para: Juan Manuel
CC: Margarita
Asunto: Re: Dedicatoria

Milena ejercita todas las mañanas el pezón caído con unas pesas para gatos que le compró al bar tender de la cafetería de la “foto”. El bar tender no es uno de los personajes principales al no aparecer en la “foto” pero alguien debió servirles los platos y atenderlos. Todos lo llaman Little Jhon “The man who loves the Pool” pues le encanta ir y hacer ejercicio todas las semanas. De vez en cuando se encuentra con Milena y fue este quien noto la asimetría del fardo, Milena comprendió que algo no estaba bien porque Little Jhon “T.M.W.L.T.P” torcía la cabeza siempre que las miraba.
En su lejana y ya casi olvidada adolescencia, era una niña voluptuosa muy romántica y alegre. Se contoneaba con muchas amigas y disfrutaba de las pequeñas cosas de la vida. Se enamoró de un señor mayor que ella, pero joven, con tendencia a viejo verde que desde luego ella no percibió. Él la enamoró solo para hacerse con ella y al lograrlo, se levantó con despreció, la empujó, le tiró un billete y fotos de él con la mejor amiga, con la hermana, con la tía y hasta con la mamá y la abuela. Esto la decepcionó y le quitó el brillo de la juventud. Sin percatarse aún de ello, y luego de tantos años sin saber de él, ese hombre acostumbra a ir a la misma estación de camioneros que ella y mientras come, gusta sostener el periódico para disimular su mirar en el escote de las mujeres. [Música de intriga de fondo]
Luego del sanatorio, Milena entró a estudiar la hermenéutica de Sade con énfasis en la dialéctica del trabajo de soplar. ¿Qué pasó en ese Sanatorio?. Poco se sabe de esos años, pero cuentan que su cuartó era azul y su vecino y mejor amigo Leonardo, la apoyaba en casi todo lo que ella emprendía. Gran tipo para ella y le enseño, además de otras cosas, a trabajar la lengua, ya que fue profesora de lenguas modernas antes del cambio de sexo. .[Redoble de violines] ¿Será posible que Leonardo, el otrora Liliana conociera a Felipe en lo muy personal?
Ella no tiene ninguna afición conocida, va a trabajar al mismo lugar en que se ejercita Little Jhon “T.M.W.L.T.P”, cumple su labor a cabalidad, salé muy temprano en la mañana para ir a la estación de camioneros a comer y luego de regreso a su casa, rutina que sostiene siete días de la semana. Un día a sus 25 años se preguntó ¿qué sería de Juan “T.M.W.L.B”? y esto esbozó un ápice de arrugas en su frente. Nada más, ella no se pregunta nada más complejo sobre su existencia. Ahora que su negoció decrece, piensa si puede satisfacer al hombre promedio. Tal vez, y solo tal vez, al intranquilo personaje que se encuentra a su lado que se excede en el azúcar.
La única pregunta que me resta es ¿y qué pasará?…
Juan “the man who love breasts”

¡Pesadilla!

Hoy desperté agitado por una pesadilla. Soñé que estaba en el colegio en mi antiguo pupitre rodeado de todos mis compañeros de la época. Estábamos en clase de Física del profesor Hermes, un profesor muy brillante hasta en sus agudos comentarios como “Hermano, esa es física de Parvulitos” y “timbre y bájese” cuando de repente volví la mirada y faltaban más de la mitad de mis compañeros y algunos ya estaban más gordos o calvos.
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La clase continuó como si nada hubiese pasado, Hermes terminó su hora de física y entró Otaduy el profesor de cálculo, un gordito español muy animado. Recuerdo que nos había retado que si todos sacábamos 5.0 en la previa, la máxima nota posible, el bailaría flamenco durante una hora de clase arriba del escritorio. Otaduy comenzó a hablarnos de la importancia del seno, la función, y sus propiedades al usarla en una transformación que apoya las integrales. Cifuentes me llamó por la espalda y cuando volteé había menos estudiantes y lo mismo… más gordos, arrugados y calvos los restantes. Traté de explicarle a Héctor Gutiérrez que estaba en el pupitre de adelante, que ya no estaban casi todos los de la fila del lado, solo quedaba Guerra, pero él no me entendió, respondió con antipatía que la fila del lado siempre había estado así y que lo dejara prestar atención. En otrora, ambos molestábamos a Castellanos y a Hernández, pero ellos ya no estaban y Héctor nunca me hubiese respondido así.

Esto continuó en mi sueño, y para colmo era consciente que la gente desaparecía pero nadie era capaz de darme una respuesta. Mi angustia aumentó con cada desaparecido y cada imagen de los restantes más viejos.
Atrás mío solo quedaba Cifuentes y en la fila de la izquierda diagonal a mi pupitre, el pájaro. Así que le dije a Cifuentes que teníamos que irnos de allí porque todos estaban desapareciendo y que como prueba se mirara a un espejo, de lo gordo que estaba el uniforme del colegio ya no le quedaba. Cifuentes me habló como no lo ha hecho, me dijo que mantuviera la cordura (¡cordura! Esa es una palabra que usan solo los papás y los papás de los papás.) y prestara atención a mis estudios porque mis padres hacen un esfuerzo enorme y yo tengo una responsabilidad, bla, bla bla. Dejé de escucharlo y regresé la mirada para ver que ya no estaban Héctor, el negro rubio, el negro Ortiz y Andrade. Siguió la clase de química con Armando quien trajo consigo los resultados del Icfes, recuerdo que el día anterior tomé tanto trago que no pude ir temprano a recibir los resultados,( me parece que fue el 10 de Octubre de 1999) pues no me pude levantar y llegué a clase a las 11 de la mañana; sin embargo allí estaba yo en medio de mis restantes compañeros que lucían de 40 años de edad. Armando no me llamó, y temí haber desaparecido, me tranquilicé al ver mis piernas y mover los dedos de los pies, pero fue en vano porque Armando ya no estaba y por eso no me llamo. Solo quedábamos 5 estudiantes y todos lucían muy tranquilos de 50 años.

Finalmente, al borde de un ataque cardiaco, apareció mi novia o eso creí, en la puerta del salón acercándose a un ritmo muy lento. Poco a poco me calmé pero al llegar junto a mi me dijo “papá ¿me puedes dar dinero? Me voy con mis amigos a bailar”. Desperté sobresaltado, agitado, sudando y asustado para que mi mamá me calmara con un “Feliz cumpleaños”.

A todos con seda.

Con todo lo que nos alientan a escribir de niños, y al hacerlo, utilizar correctamente las comas, tildes y puntos porque de pronto no se entiende o se puede malinterpretar, resulta que nadie nos enseñó a utilizar, o a no leer el “tonito” en las frases escritas. Desde luego, debo aclarar qué por el “tonito” me refiero a la forma en que se utiliza el lenguaje para hablar con diferentes entonaciones, cuya interpretación depende completjamente (por lo complejo y completo) de la región geográfica, de la actitud personal, de la ciudad, del área de estudio, del nivel de estudios y hasta del grupo de 5 amigos con los que uno pasa el tiempo.

Es fácil entender el “tonito” con un ejemplo, usted va por la calle y se encuentra a una muy respetada tía que aprecia y le dice “¡Estimada Angelita!” y en seguida su tía le sonríe, lo abraza, lo saluda de vuelta, todo muy cordial y seguramente se alejará pensando, “que educación la de ese sobrino, ¡caray!”. Ahora usted va por la calle y se encuentra con una amiga muy bonita a la que usted le gusta y le dice de otra forma los mismo “¡Estimada Angelita!” enseguida ella le responde con alguna frase coqueta y en el mejor y más esperado de los casos, se van a un cuarto o a un salón de clase. Seguramente ella no pensó en el buen trabajo que hizo su mamá educándolo. Ahora usted se encuentra a una prima que le debe mucha plata, no le ha querido pagar, no responde a sus llamadas y lo que es peor, no tiene dinero para pagar la luz y si no lo hace, pronto le van a quitar el servicio por moroso. Tan pronto la ve le dice enérgicamente “¡Estimada Angelita!” y ella no va a responder como la Angelita número 1 y mucho menos como la número 2.

Aunque sea la misma frase, el “tonito” y el contexto producen la interpretación y como consecuencia generan la reacción de las personas. El contexto depende claramente de la situación emocional y personal de la otra persona (de la tía, amigovia o prima) al momento de recibir el mensaje. Afortunadamente [tono de descanso] el “tonito” lo da uno cuando habla y esto minimiza la posibilidad que tiene el oyente de malinterpretarlo usando otro tipo de “tonito” [tono de descanso y alivio]. Si no fuese así, la tía cincuentona entiende otra cosa y le da por abusar de uno [Tono de asco] o quizá la amiga bonita le escupe un ojo mientras uno espera otra cosa [Tono de frustración].
¿Qué pasa con el lenguaje escrito? [tono desafiante] Pues ni modo, toca escribir como un abogado para que nadie se sienta agredido, seducido, insultado o agradecido cuando uno está insultando [tono de resignación].

Me han tildado de violento y agresivo por la misma frase que usé de ejemplo, en una carta muy formal que le envié a alguien. “Violento y agresivo”[tono muy sarcástico], ¡abrase visto semejante injusticia! [Tono de ira], aunque ahora entiendo que el problema no fue de la persona que recibió mi carta y mucho menos mío. El problema es de mi profesora de primaria Esperanza Bonilla que no me enseño a escribir el “tonito”, y ahora mismo tengo ganas de irme hasta el colegio a que me devuelva mi plata [tono sarcástico] o… que se la devuelva a mi papá.

Por supuesto es más fácil pedir a un tercero que lea el mensaje para evitar una malinterpretación, pero nadie lo hace y yo tampoco quisiera que mis compañeros de oficina pensaran que soy un inepto que no puede entender un mail solito [Tono arrogante].

He sido víctima de esta mala educación de todos y me ha tocado disculparme por facebook, gmail, Hotmail, correo de voz, twitter, myspace, blogspot, telegrama, celular y hasta personalmente con algunas personas nacidas antes de los 60´s o que expresan su rebeldía y su afán por ser diferentes no usando ninguno de los medios anteriores. Debo excusar a un amigo, a quién la novia le encontró unas fotos comprometedoras por facebook y él en un arranque de miedo e ira optó por cerrarlo. [Tono conciliador]

“Querida Susanita,

Todo fue sin ánimo de ofender, y si lo hice siento que lo fuera. Me disculpo de corazón porque me siento mal sabiendo que algo te molestó. Te he dejado 5 correos en gmail con copia a Hotmail y a tu personal, 2 mensajes de Facebook y uno en twitter, no encontré tu blog pero en el mío publiqué una disculpa. He tratado de llamarte varias veces, pero no me contestas (Dejé mensaje de Voz en tu oficina y otros 2 en tu celular si no me crees).

Voy a tratar de aclarar lo que creo que es un malentendido, sabiendo de ante mano que lo más probable es que te ofendiera algo que desconozco.

[…] es sincero y no era ofensivo.

Francamente lamento el malentendido, y me disculpo sinceramente porque no quería que lo tomaras mal . Créeme que no quería decir eso que entendiste, y entiendo que además pasas por una situación personal difícil. (Al menos dame el beneficio de la duda.)

Perdóname por favor.

Un abrazo,

Esta creciente cantidad de malentendidos por el “tonito” se ha visto fomentada por el mail y el aumento de los dispositivos electrónicos que nos permite casi responder y leer en línea. Un amigo muy sabiamente llamó a estas respuestas como “leer en caliente”, porque a todos nos ha pasado que le damos el “tonito” que no es cuando leemos un mail. [Tono educativo]

Como siempre expreso mis quejas por este medio, [tono de frustración] esperando que alguno de los que ya no me habla, entienda que uno no siempre escribe en mayúsculas porque le esta gritando, sino porque se queda pegado el Bloq-Mayús y le da pereza reescribir todo. O los que me eliminaron de facebook porque les dije imbéciles… aunque la verdad si lo son, solo que quería darle el “tonito de chiste” y no me entendieron. Es entonces, un hecho que para escribirle a alguien hay que cuidarse del “tonito” o mandarles a comer !”#!”#$ cuando hagan el reclamo por leer “en caliente”.

Implementación y análisis de un modelo estocástico de despacho de vehículos de transporte masivo

Costumbres de ciertas famas No 3. El efecto 1+1=3

El efecto 1+1=3, es el producto de una idea de las esperanzas cerca de Fico y Lenders. Ellas califican de ‘buenos’ o ‘malos’ a los cronopios y las famas para luego vender esta calificación a cualquiera que le sea útil. Las famas y los cronópios que prestan dinero de las esperanzas, ya sea para comprar casas, carros o viajar deben haber sido calificados de ‘buenos’ para que las esperanzas presten lo necesario. Los cronopios que solo se interesan en las cosas nuevas sin importar que ya las tuvieran resultaron excelentes clientes, y las famas… bueno son famas.

Sucede que los cronopios dan las información gratis, algunas veces camuflan los papeles con invitaciones, entradas a cine y otras veces les dan regalos con la condición de llenar unos papeles con sus datos. A las famas las paran en la calle o frente a los almacenes y dicen -Fama tonta, llena estos papeles ahora mismo. Pero las famas siguen bailando tregua y catala riendo y cantando. Entonces las esperanzas golpean a las famas hasta que lloran y los cronopios, verdes y humedos, acuden a llenar los papeles por las famas. Y las famas se regocijan en su lágrimas.

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Los cronopios que califican de ‘malos’ se creen malos y piensan “Soy malo… y los malos debemos hacer cosas malas, desdichados esos ‘buenos’ que habran de sufrir por nosotros los malos, que hacemos cosas malas. No tomaré más café en richmont,… desdichados” Las famas planean sus cuentas, sus presupuestos y como las famas son buenas, guardan presupuesto para los cronopios y así, no las califican de ‘malas’.

Niñas de 15 años rescatan señores imprudentes y alcohólicos.

[A una casa de campo de tierra caliente, arriban un grupo de señores de la alta sociedad junto con dos extranjeros, uno recién llega de fuera. ]

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Dr. Jaime Aristizabal (J): Caramba, caramba, no debiste molestarte tanto.

Dr. Raúl de Castilla y Castilla (R): Ni más faltaba, todo sea en homenaje al amigo del magistrado Hans que lo visita de más allá del oceano. Siéntanse todos como en su casa, pero… cuidado con ese jarrón de Xiam. !Uy! no te sientes en esa silla que quizá la ensucias. Mejor vamos para fuera a la piscina.

Mg. Hans (H): Musias ggacias po esta ggan atención.

R: Ya les dije que tranquilos y siéntanse como en su casa… pero mejor afuera.

Lic. Dianne de Castilla y Castilla (D): ¡Amor! falta chapagne en la despensa, y la mucama dejo migajas en la caneca.

Juan Manuel (JM): Yo quiero manejar el carrito de golf.

Lic. Gregorio de Mendoza (G): No Juan, déjanos descansar un rato que ha sido un trayecto largo y envié a mi conductor por un poco de Whiskey.

H: A nosotos nos ggusta el ceveza fia y no hay. ¿Podemos ii a po uno cevezas en el caggito de ggolf?

D: Me parece regio, y lleven a María que no conoce el pueblo y es espectacular.

R: Bueno bueno, pero yo también voy porque quiero tomar un poco de aire.

JM: Yo quiero manejar el carrito de golf.

G: Si no es mucho problema entonces también voy con ustedes y me compro un monóculo para la piscina.

J: Bueno entonces compramé uno a mi también. Toma y quedate con la menuda.

G: ¡Claro! Con mucho gusto.

[Salen de la casa ambos extranjeros, el Dr. Gregorio, María, Juan Manuel y el Dr. Raúl.]

JM: Yo quiero manejar el carrito de Golf.

R: mmm, está bien, ante tanta insistencia tome. Pero aguarde mientras todos se suben.

H: Despacio que Mikke se marea con facilidad. Igs Sniff trusk fas bas struggen.

R: ¿Qué?

María (M): Ea pues  ¡Muy bonito el campo!, y … ¿ese de allá al fondo es el pueblo, pues?

[Se observa un pueblo a lo lejos con una arquitectura muy colonial.]

H: Le decía a Mikke que estaba diciendo en español.

G: ¿Y te gusta mucho el paisaje, María? Yo tengo otra finquita muy bonita cerca de acá por si quieres ir…

M: Ja jaja, tan querído… pero ¡no!.

R: Ese de allá es el parque de los jovenes, donde se reunen en los columpios y hay heladerías y jugueterías.

M: ¡Ay! Tan bonito, ¡Yo quiero ir!.

R: De regreso pasamos por allí mija.

G: Si quiere yo la llevo.

M: No,… gracias.

H: Igs prost frost nostr crogg.

R: Llegamos. Parquéese acá y ya venimos.  Señorita tiene caviar, champagne y un par de cervezas.

G: y dos monóculos para la piscina.

Señorita de la tienda: ¡Uich! pos sólo me queda guaro y cerveza, pero al mono extranjero le hago un descuentico si me entiende, ¿no?

R: Este pues… no. Francamente no le entiendo… entonces deme la cajita de… 12 cervezas.

ST: Claro papi, son 25 lucas.

H: ¡Oh! ¡yo no sabía que Colombia tenían otta moneda!

ST: No… osea ¿si me entiende? son 25.000 pesos moneda corriente.

H: ah entiendo.

R: Gregorio, no te molestes que yo tengo acá.

M: Yo también tengo.

R: Tranquilos Tranquilos que yo pago. Muchas gracias amable señora. Juan Manuel, ¿me das permiso?

Juan Manuel: Yo quiero manejar el carrito de golf.

G: Déjalo que él sabe.

R: Ok dale, pero más despació que me despeino. Tomá Hans tu cervecita y mira esta para ti Gregorio

H: Ggaciass, está muy iica

G: !mmm¡ Está muy rica, pero no acostumbro a tomar cerveza.

M: Pues muy mal señor Gregorio, eso es lo más berraco para los paseos.

G: Ja ja ja, por ti claro que tomaría unas cervezas.

M: ¡Ay! ¡Yo quería ir al parque de los jovenes!.

G:¡Cierto! ¡Es por esta Juan Manuel!

[Juan Manuel gira el carro sin soltar el acelerador, el carro comienza a levantarse en las ruedas laterales y Juan Manuel frena por su inexperiencia. El Carrito permanece unos 10 segundos con el eje a 45° del pavimento.]

R: Juan…

JM: Yo quería…

R: No puedo creer que volteara el carrito de…

[El Carrito cae sobré la pierna de Juan Manuel. Él ha colocado su pierna izquierda en un afán futil de levantar el carrito y sus 6 integrantes a su posición. ]

H: ¡Joder! ¡Triple hijue…!

G: ¡Aaaaaay!

M: ¡Suélteme abusivo¡.

JM: Es que…

[El Dr. Raúl ha caido parado sin ningún rasguño y aún sosteniendo su cerveza en la mano. Las 12 cervezas compradas, revientan por el golpe y llueve cerveza sobre todos durante casi 3 minutos. ]

Niña del parque 1 : Señores ¿están bien? ¡Ay por Dios, ese señor está sangrando de la calva!

3 Niñas más: Ay Dios, llamemos una ambulancia.

G: Aaaaa #$%#$

JM: Yo creo que… ayúdenlo y me pued… [Niñas hablan en secreto entre ellas y miran con horror y desaprobación]

Otras niñas del parque: ¡Levantemos el carrito!

Niña de parque 4: Si, yo lo cojo de acá y el señor de la punta.

R: Muchas gracias, jovencitas…

[Un grupo de más chicos se acercan a ver a estos señores accidentados mientras les llueve cerveza]

R: Esto, no es lo que parece.

Costumbres de ciertas famas No.2

http://baquerin.wordpress.com/2008/11/06/costumbres-de-ciertas-famas-no1/

Una fama ha conseguido un dichoso oficio, donde le permiten bailar CATALA TREGUA TREGUA ESPERA. Consiste en vigilar a  los cronopios que también trabajan allí y evitar que tomen los objetos prestados o abusen de los estatutos y clausulas 21, 22 y 23. Cada área y sucursal de la empresa es vigilada por una fama cuyo cargo ha sido denominado oficial de seguridad de la información del negocio o OSIN por sus siglas. Pero este fama no sabe que otro fama tiene el cargo de vigilar a los OSIN’s o osesnos como algunos Cronopios los llaman, y los mismos famas han denominado como oficial de seguridad de información del país o OSIP.

Pero los famas jefes no llegarían a tan altos cargos con esta vigilancia superficial y descuidada. Estas pequeñas famas decidieron crear un asistente OSIA para que ayude en la vigilancia.

Como las famas son tan descuidadas, en una ocación los cronópios encontraron la forma de enviarse cartitas inapropiadas por el aire. Los famas al percatarse de esto crearon los OSIT y OSIC, que vigilan el aire y las cartitas respectivamente.

Aún así, estos famas decidieron que tantos vigilando no pueden deambular si control alguno, para lo cual crearon al oficial de seguridad global OSIG para vigilarlos a todos. Pero lo que no sabe esta fama desconfiada es que los cronópios la vigilan mientras regalan las mangeras de colores y los dos hilos, uno azul.

El Gran Capitán Lvcios (Luis)- Parte I

Todo el suelo comenzó a retumbar con cierto ritmo que lo hacía poco natural. Lvcios, quien estaba dormido apoyado sobre el césped, soñaba con unas nuevas y comodísimas botas de cuero a las que no se les metiera los insectos, y un casco con penachos al muy estilo romano (Nada más triste que un indio con sombrero de vaquero) despertó anonadado y con movimientos torpes, tratando de entender que estaba sucediendo. No fue hasta que vio aproximarse al jefe del destacamento quien coquetamente gritaba mientras corría “!levantaos holgazanes!… ¡Formad!” que entendió que debía levantarse como todos.

Ni bien pasó cerca de Lvcios, le dirigió una patada próxima a la entrepierna más por segunda intención que por golpear y continúo gritando mientras todos comenzaban a formar, pues era lo que ahora llamaríamos maricón o mariposón y había tratado de cortejar a Lvcios de todas las artimañas posibles sin éxito, pues a Lvcios le parecía ante todo un Jefe muy carismático, algo delicado, pero carismático. Lvcios notó que no solo la tierra retumbaba, se escuchaba un sonido metálico acompañando de un cuerno de guerra, todos ya lo habían notado y él aún se secaba la saliva de la boca. Decidido y con voz fuerte rezó a San Ictícola de la Mar para entender que estaba pasando. “¡Oh! San Ictícola de la Mar ¿Qué está pasando?”.  Este le respondió rápidamente, cómo todo Santo, y le envió una lluvia de flechas a su destacamento donde perecieron varios de sus compañero, Sciliano, Asdrual, y el mocho Sans de quién solo se hizo amigo para saber cómo hacía para secarse la mano.

Todos gritaban conmocionados así que Lvcios comenzó a gritar más duro pues siempre le gustaba destacarse. Unos segundos pasaron y se encontró corriendo junto a su destacamento para enfrentarse al Ejercito de los cónsules Cayo Terencio Varrón y Emilio Paulo, su jefe gritó justo en ese instante “Sigamos sin cesar… no se rindan”  y Lvcios encontró muy gracioso esto pensando en el pobre César hasta que se le atoró su propia saliva de reír.

Pronto comenzaron a enfrentarse en un espectáculo desagradable y desgarrador, miembros rebanados caían, soldados que se desplomaban sin darse cuenta de la herida que lo ocasionaba, y algunos gritos de dolor en dialectos que el Joven Lvcios no entendía.

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Mientras seguían avanzando pisando cuerpos y evitando alguna saeta lanzada, cayó frente a Lvcios un soldado al parecer muy condecorado por su traje, este también luchaba por la promesa de conseguir tesoros, acumular riquezas y que otros pueblos dejaran de burlarse que a Rómulo y Remo los crió una Loba, esto desde luego nunca lo aceptaron pues no les causaba gracia cuando les decían “Tu madre es una Loba”.  Quizá el destino o San Ictícola intervinieron colocando  una piedra redonda frente al soldado el cual resbaló justo sobre la espada de Lvcios, quién sin saber había acabado con la vida de uno de los Generales más destacados, pero con la poca suerte que al caer también lo tumbó y quedó completamente inconsciente.

La guerra para Lvcios fue en principio la una oportunidad de conquistar muchas mujeres y comenzó cuando un extranjero con picardía Latina le quitó al amor de su vida por secula seculorum con quién jamás había cruzado un saludo, y al enfrentarlo dio una zurra hasta partirle el **lorum.  Su madre lo encontró ¡Mater Diem! lleno de morados, con algunas costillas rotas y algo atontado, cosa que el joven Lvcios no se perdonó y se enlistó con odio al Corpus Romanus.

 Pasaron algunas horas de guerra donde más de 5000 soldados cayeron ese día, y la lucha finalmente culminó al medio día siguiente. Ambos, general y cónsules convocaron a sus capitanes para hacer el recuento de heridos y muertos de ambos bandos.

Los capitanes mencionaron algunos números poco asertivos y algunos sumaban más que la población de las ciudades que los habían enviado.

- Creo que mi infantería de Númidas eliminó a 10.000 romanos señor. Dijo Magón muy orgulloso.

Se acercó tímidamente un Númida y en un tono muy bajo hablo al oído a Magón.

-  Este… pues… somos 100 Númidas poderoso señor.

- Veo… quise decir 1.000. Habló nuevamente Magón en voz alta.  

El númida rojo de la vergüenza y con tono más suave dijo a Magón en el oído.

- y… pues verá señor… todos teníamos ganas, lo juro,  pero… no fuimos a luchar.

Decidieron enviar algunos exploradores seguidos de los esclavos sobrevivientes. Típico holocausto previo, al que nosotros hijos del boom del celular nos cuesta trabajo entender “¿Cómo toma tanto tiempo recopilar información? ¿Cómo hacían para ponerse citas y encontrarse?” 

 Cuando ambos ejércitos enviaron a sus esclavos a reclamar sus tesoros y salvar algunos de sus heridos, Horr-He el esclavo curioso, escuchó un lamento debajo de varios cuerpos acumulados, trató de moverlos pero el olor era insoportable y la imagen de viseras y órganos expuestos era completamente nauseabunda. Así que decidió entrar a patadas a la pila de cuerpos,  hasta que una mano asomó con movimientos vividos. La tomó y así sacó a Lvcios quien ya comenzaba a pensar que allí fallecería, y lo blandito y cómodo que tenía el pie.

horr-he-color 

Horr-He de inmediato reconoció al General caído junto a otro gran capitán en la Pila. Lvcios sin entender muy bien el dialecto del Esclavo, “Click, chic , mic, piero” asintió a todo lo que este decía y pronto se encontró entre más esclavos admirándolo, llevándole ropa limpia y agua para que se lavara la sangre; pero para él esto no era normal y les grito

- ¡¿Lo que quieren es plata?! ¡Trabajen sinvergüenzas!. Sin ningún éxito por alejarlos.

 

Lvcios fue bañado, vestido con las mejores telas y llevado frente al Bárcida que conducía su Ejército. Escondió algunos tesoros pues siempre pensaba “Todo lo del pobre es robado”. El Bárcida preguntó cómo lo había logrado, y Lvcios, sin entender porqué le estaban hablando a él y no a su jefe, y en realidad mirando los senos de la cortesana de la entrada, se remitió a decir – hice todo lo posible por cumplir las órdenes, pero es que fue que me desmay… – ¡Salve!. Lo interrumpió el Bárcida y dijo – Es un honor ver que su espada es equiparable a su humildad pero ya he oído la historia directamente de los esclavos. Dime que necesitas y te lo daré en seguida.  Luis con los ojos brillantes dijo fuerte y claro sin quitar la mirada del llamativo par de la entrada.

-  Quiero las botas de mis sueños, las Palatino Minus CCXL.

Curiosa petición para un Bárcida que lleva puestas aún mejores botas, podía ofrecer mujeres y oro en cantidades que nunca su entrepierna estuviese sola y repitiese el mismo vientre el resto de su existencia. “Qué hombre tan fuerte de carácter que ha vencido sus instintos… puedo usar su genio dentro de mis capitanes” pensó el Barcida y de inmediato llamó al Jefe, ansioso de conocer al HOMBRE que había entrenado y tenía en el cuerpo de su ejército a un guerrero como Lvcios.

 

Varias semanas pasaron entre humedales y bosques persiguiendo a las legiones romana hasta llegar cerca de la ciudad de Cannas en Apulia, donde no tenían otra opción que luchar ambos ejércitos y al mando de 1000 hombres compuestos por esclavos y tribus ibéricas se encontraba Lvcios. Todos comenzaban a admirarlo por su capacidad de meditación y sus ideas tan complejas que solo los Generales podían interpretar.

Lvcios pasó los primeros días luego de su nombramiento de Capitán, paseando en su caballo, no reconociendo a sus subordinados ni inspirándolos, pasó buscando a su antiguo Jefe, pues no entendía que tenía que hacer ahora, porque resolvieron llamarlo Luis y porqué todos lo atendían tan bien. “¿Serán mis Botas nuevas? … seguro que sí” Pensó Lvcivs. Cuando lo encontró el jefe agachó la cabeza en señal de respeto y se pegó así mismo en la entrepierna.

 

El Jefe no había tenido un buen rato con el Bárcida, primero llegaron los saludos formales con el agudo tono del Jefe y un abrazo lento y delicado, luego la cara de incertidumbre del Bárcida, los movimientos loquitos del Jefe, la cara de “¡¿Qué marica?!”, el contoneo jubiloso del Jefe y finalmente la perdida de compostura del Bárcida que casi le ocasiona la misma muerte que sufrió años después Eduardo II de Inglaterra.  En la formación de la mañana uno de los más antiguos preguntó a su capitán, “¿Qué has estado haciendo?” y Luis respondió “buscando que hacer con mi Jefe”. Desde luego todos entendieron que estaba buscando una estrategia conjuntamente con los Bárcidas (pocos hombres tenían el privilegio de hablar con ellos, pero planear una estrategia era un honor altísimo) y pusieron atención a la siguiente pregunta que ya era evidente “¿Cómo marcharemos contra ellos?” y Luis al entender que era el Capitán de todos los hombres, que gritaban su nombre al unisonó, le recorrió un escalofrío  y grito, cosa que todos sus hombres tomaron muy bien y gritaron llenos de motivación. A lo lejos el azote de Baal escuchaba los gritos de emoción y pensó complacido “Qué bien los motiva ese Luis, su lengua debe ser más diestra que su espada”. Mientras tanto Luis estaba petrificado del miedo y la caballería de negociación de los romanos se aproximaba a su destacamento para dictar los términos de rendición de Cartago.

 

Las legiones de los Cónsules superaban en número al ejército del Bárcida, sumaban 87.000 soldados mientras que Cartago apenas contaba con 40.000. Sin saber qué hacer en esos casos, Luis no hizo nada, mientras los romanos perplejos se miraban unos a otros sin entender que pasaba. Está establecido que ambas partes envíen sus negociadores antes de comenzar, pero Luis no sabía eso y aún cuando supiera no podía mover un dedo porque solo temblaba de miedo y pánico escénico. Uno de los romanos se acercó y el ejército de Luis se abrió pasó hasta que el romano se encontró de frente al capitán.

Luis no le entendió nada, así que el romano probó con varios dialectos pero Luis siguió sin entender y preso de un pánico terrible y un odio receloso y pueril cacheteo al romano con tan poca fuerza, que pareció más un desafío del valiente Capitán que un gesto infantil y poco varonil. De inmediato se desató una masacre en contra de la delegación y fueron devueltos en varias cajas sobre sus caballos al ejército que pertenecían.

Luis no dio ninguna orden de esto, pero la euforia de los soldados malinterpretando el silencio de Luis, saciaron la sed de sus espadas. Pronto los Romanos comenzaron a Marchar justo en dirección a Luis, no porque presentara una amenaza, sino que Varrón sabía que en la anterior batalla cerca de Trebia, las legiones habían logrado penetrar y romper el centro de la formación.

 

 El Bárcida atónito contemplaba la escena desde su púlpito (diferente de pulpito que es como un calamar chiquito) con sus generales que comentaban “¡Grande Luis! sin piedad los masacró” otro más sabio dijo -General, creo que hubiese sido sabio que escuchara a los romanos, podrían haberos ofrecido algo valioso. Pero el Bárcida se limitó a decir en un tono de admiración.

- La ética militar romana incluye la mentira como una de sus máximas, esto ha de saberlo Luis y por eso no se ha dejado engañar… que estratega tan admirable, lástima que el ejército este destinado a cansar a Publio.

Esto, por supuesto, Luis no lo entendió, miró el ejército que se aproximaba en su dirección  con la boca abierta sin parpadear, con ambos ojos tan abiertos que podrían salirse de su cavidad, se orinó y comenzó a temblar. Angustiado como ninguno ser humano de ambos ejércitos, pensó que era mejor huir hacia otro lugar mejor protegido,” ¡San Ictícola!  ¿A dónde voy?… ¡ya sé! la falange”, aunque ningún capitán se atrevería a huir y mucho menos a estorbar a la falange, la espina vertebral del ejército. Luis tomó  su caballo a toda prisa y comenzó a ir en dirección del gran general, sus soldados desconcertados lo miraron correr tan decidido que pensaron que debían seguirlo, de modo que todo el ejército de Luis lo siguió y como los romanos no tenían orden de penetrar sino de ir en contra del ejercito de Luis, comenzaron a girar hacia la Falange. De inmediato el Bárcida, con su gran genio, reagrupó a su ejército, ordenó a su caballería avanzar por los costados y avanzó delante de Luis y su destacamento, encerrando a los romanos en lo que parecía una estrategia planeada por muchos meses y con mucho cuidado.

Rápidamente Asdrúbal venció la caballería Romana por la izquierda y Janón por la derecha. Ambos ejércitos giraron sincronizados y envolvieron al enemigo dando paso a lo que sería una de las mayores victorias de toda la historia y en parte gracias al futuro General Luis. Luis solo quería hacerse detrás de Aníbal, la falange continuaba moviéndose contra del grueso romano, Asdrubal y Janón alrededor y en el centro… el enemigo.

Fue más una masacre que una guerra, los romanos no tenían espacio para combatir todos, no importaba el número de soldados ya que casi todos estaban atrapados por los cuerpos de su propio ejército, quienes caían vencidos tras una abatida interminable de flechas y lanzas. Varrón logró reunir mediante gritos y golpes, varios hombres y se abrió paso para escapar. Mientras miraba fijamente a este Luis, que había tendido la trampa, lo admiraba y se preguntaba, cuántos genios militares había en Iberia “¡Por ningún motivo me dejaré!, primum mortuus fantes ut deperditum la vittae”.

 

Lo único que Luis hizo fue bajar de su caballo y luchar, pues en el lomo sus botas eran blanco fácil. Horr-He se abrió espació con su falcata hasta llegar delante Luis, buscando cobrar los favores pasado, pero al verlo Luis se asustó y de un rápido sainete perdió su espada. La espada fue a dar por detrás de ambos en la cabeza del Cónsul Emilio peligrosamente cercano al Bárcida. Así ganó otro reconocimiento a su astucia y su nombre se extendió más por el gran ejecito.

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María se despide de Jerry

Octubre 7/03

Estimado Jerry:

Me dispongo a escribirle una carta una vez más. Esta vez no  al General sino  al  hombre. Se podrá dar cuenta, ya no  tengo  las fuerzas para escribirle yo  misma. Gracias al cielo tengo a Isabel a mi lado, de lo contrario  la soledad  se hubiese ocupado de mí hace ya mucho. Siento ahora toda una vida desperdiciada. Una espera Interminable que finalmente está llegando a su fin. Me encuentro más lejos de usted de lo que alguna vez estuve. Espero  que con el fin de mi  agonía pueda volver a estar junto  a usted como el viento y el aire que se encuentran allí sin ser percatados. Así será mi compañía.

Recuerdo aquel día cuando lo conocí. ¿Lo  recuerda usted? El  baile, al gobernador a Isabel y  al periodista. Vagan en mi cabeza, en mi  memoria las muchas letras sin respuesta los fríos silencios ensordecedores al calor de una vela, las interminables horas en aquel pueblo, en especial cuando daba la una y media y  el  sonar de las gotas en las ventanas, en aquellas dos ventanas. El  periodista, Camilo, su particular brillo en los ojos con su  respectiva concavidad en los labios, la casa que se ve desde aquella otra, las cotillonas, el general que se va a la guerra y  cae por tierra. Las copas de vino tinto (caliente obviamente), las galletitas caseras, la esperanza de un triunfo, la revolución, el deseo  de un mundo mejor, el anhelo de quizá poder reunirme con usted. A usted, estimado Jerry, a mi, Maria. Lo  que  pudo ser y nunca fue, los sueños tranquilos, el sueño.

Son tantas cosas que cada vez son más recurrentes y  al  mismo tiempo más lejanas. Me despido de usted con la ilusión  de acompañarlo siempre. Ahora gracias a usted me doy cuenta de cómo  es el mundo. Parece que fue ayer cuando por primera vez oí de su boca esa palabra que va más allá del amor, con la que terminó por hacerme suya. Fueron los detalles lo que me enamoraron de usted, lo que me mantuvieron enamorada de usted y  sintiéndome viva.

Como  alguna vez usted dijo, lamento no poder recordar las palabras exactas, pero sonaba algo así “Te veré en ese sitio donde no  puedo  llegar  despierto y dejo  cuando estoy dormido. En aquel umbral donde solo existimos tu y yo, en ese cuarto que me es imposible de encontrar, que me encuentra.”

Suya  Eternamente,

María

Lo importante no es el camino, es llegar.

Para cada frases de sabiduría popular existe una que quiere decir exactamente lo contrario, por ejemplo quien dice a sus compañeros, envidioso de verlos dormir ”A quien madruga Dios le ayuda” y estos le responden “No por madrugar amanece más temprano”, o quienes dicen con prepotencia luego de alguna derrota “Quien ríe de último ríe mejor” sin saber que “quien pega primero pega dos veces”. Todo esto me recuerda a mis grandes amigos del colegio, a quienes tengo en muy alta estima, y desafortunadamente han tomado una de estas frases de “sabiduría popular” cuya sola frase presenta un humor sarcástico exquisito. En alguna canción de Fito (y en muchos otros lados, aunque sé que esté fue quién los influenció) se escucha esta frase que dice “Lo importante no es llegar, es el camino” y la han tomado absurdamente en sentido literal. Desde luego, esto se refiere a la experiencia que se acumula durante un recorrido de vida, y no a un movimiento de cinemática donde se traslada un ser de un lugar a otro. Eso tiene tanto sentido para mi que mejor no volvamos a pedir ropa prestada por qué bien dice la “sabiduría” popular “A quién de ajeno se viste bien pronto lo desvisten” y yo sinceramente no quisiera andar desnudo por las calles.  Puede que la frase ”Fue por lana y volvió trasquilado” austó a uno de mis amigos quién sufre de alopecia. Él muy seguramente, fuese por algún mandado de la mamá y asoció su mal a la lana. Esto desde luego no tiene ningún sentido, cada frase fue creada para un contexto especifico y no deben ser tomadas en sentido literal. ¿A qué viene todo esto? Bueno… hace 2 años mientras trabajaba un viernes en mi puesto, me llamaron para que viajáramos a Bucaramanga y a San Gil, a conocer la ciudad y quizá hacer alguna actividad extrema en San Gil.

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Esto normalmente toma de 6 a 7 horas en automovil y quizá 8 o 9 horas en bus. Nuestro viaje no fue precisamente el más cómodo, nos montamos 6 personas en un Jeep Samurai modelo muy antiguo, donde el puesto de atrás está diseñado para 2 personas y el metal que recubre la cavidad de las llantas sobresale por encima del asiento. En el instante que nos ubicamos 4 personas en la parte trasera, los dos del extremo debían tener una nalga en el metal y una nalga en el asiento.

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Esto logra, al cabo de un par de horas, que la sangre deje de circular como debería hacerlo y sumado al hecho que el concepto de amortiguador apenas se desarrollaba cuando crearon el Jeep, luego de 3 o 4 horas comienza un cosquilleo doloroso que viene desde la nalga, subiendo por la espalda hasta la cabeza. Esto es soportable, si rotamos de vez en cuando, si el viaje no toma mucho tiempo, y si nos demoraramos las 6 horas pronosticadas todo estaría bien. ¡Pero no!, ¡esto no podía ser así! tenían que tomarse la puta frasecilla literal y parar en cada curva de la carretera para admirar el paisaje que vemos todos los viajes y durante todo el recorrido es exactamente igual. Propuse entonces que hiciéramos luego un viaje solo para ver la carretera, pero fue tomado como un absurdo y hasta se burlaron de mí, pues la propuesta parecía un poco tonta. “¿Cómo se le ocurre ir a la carretera por ir a la carretera si vamos para Bucaramanga?”.

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Aún hoy me parece sensata ya que nos tomó 12 horas de viaje. llegamos el sábado por la noche a la casa de los tíos de mi novia, completamente cansados. Debo aclarar que este no era un fin de semana tipo puente, donde el lunes es festivo y podíamos viajar el lunes en la noche para regresar el martes, era uno común y corriente donde el lunes teníamos que volver a trabajar. Desde luego el sábado no pudimos ver mucho de la ciudad y estábamos todos completamente extenuados por el abominable viaje de 12 horas en un Jeep Samurai. El Domingo madrugamos aún muy adoloridos y  recorrimos algunos lugares típicospara luego preparamos para el regreso que ingenuamente pensé sería más rápido “Esta vez no tienen que parar ya lo han visto todo” que estúpido fui. Pararon en cada pueblo, en cada esquina, debo reconocer que algunos fueron muy bonitos y era necesario detenerse allí a mirar, pero quizá fueron 5 de las 50 veces que nos detuvimos a ver los árboles, a ver las hormigas, a ver más árboles, a ver más hormigas y más arboles y más hormigas… pues lo importante no es llegar, es el camino. Pero me sabía a mierda la frasecilla, lo que quería era llegar a Bogotá y descansar. Ojalá así hubiera terminado mi tortura, pero !no!. A 3 horas de Bogotá en un recorrido normal, luego de 9 horas de viaje el Jeep no pudo más y se averió. Finalmente luego de 16 horas de viaje llegamos a Bogotá y escribí un nota mental “no volveré a viajar en un carro con ellos, no mientras yo no sea el que maneja”. Aún hoy me recuerdan la frase como si fuese un mandamiento cada vez que me quejo de viajar con ellos, un mandamiento tan ridículamente imposible de razonar con ellos que no me queda otra cosa que quejarme aquí.

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